{"id":195,"date":"2025-01-28T19:07:40","date_gmt":"2025-01-28T19:07:40","guid":{"rendered":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/?page_id=195"},"modified":"2025-01-28T19:12:25","modified_gmt":"2025-01-28T19:12:25","slug":"nuevas-estrategias-en-salud-paradigmas-y-andamios","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/nuevas-estrategias-en-salud-paradigmas-y-andamios\/","title":{"rendered":"Nuevas estrategias en Salud. Paradigmas y Andamios"},"content":{"rendered":"\n<p>Autora:&nbsp;<strong>Eva Giberti<\/strong><br>Psic\u00f3loga, psicoanalista, docente universitaria y asistente social (UNBA).<br><a href=\"http:\/\/www.evagiberti.com\">www.evagiberti.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien Freud no titube\u00f3 en aplicar la met\u00e1fora b\u00e9lica a trav\u00e9s de expresiones como: resistencias, baluartes, territorios, lucha, me pregunto por la utilizaci\u00f3n de la palabra estrategia, que no s\u00f3lo deriva de estratagema, ardid, sino que su menci\u00f3n es fuertemente asociable con una actividad de las fuerzas armadas, vinculada con la guerra. El uso habitual del vocablo no aminora su eficacia asociativa, ya que en el lenguaje \u00abninguna inocencia, ninguna ingenuidad\u00bb (Barthes). Tambi\u00e9n convendr\u00e1 revisar la semantizaci\u00f3n de salud, en lo que hace a sus alcances y ontologizaci\u00f3n. No me refiero a la situaci\u00f3n de quien padeci\u00f3 una tuberculosis y fue sanado, instancia transparente en su concreto; sobre tales concretos se ha creado una superestructura relacionada con el poder en la cual se aposenta la idea de salud. \u00bfQu\u00e9 es la salud en Rwanda? \u00bfQu\u00e9 es la salud en las comunidades ind\u00edgenas asoladas por el c\u00f3lera y transidas en su identidad? Admitiendo el valor de salud como ordenador y referente abstracto, estimo que cabe una desilusi\u00f3n acerca de los contenidos del vocablo y en lo que hace al rigor de lo que se considera especializaci\u00f3n en salud. Se impone la revisi\u00f3n de una idea enarbolada como totem y que conlleva la marca de su contingencia; dicha contingencia permite resignificarla, aceptando que no propuso todav\u00eda un contenido que fuera definitivo o el mejor.<br>Disciplinadamente, me referir\u00e9 al uso de estrategias, conjeturando que la existencia de las que se eval\u00faan como nuevas no son ajenas a la ca\u00edda de algunos paradigmas: 1) los referidos a \u00abla\u00bb familia, 2) a la ni\u00f1ez, 3) al g\u00e9nero mujer; y a la modificaci\u00f3n de los conceptos que abarcan la definici\u00f3n de lo que sean el centro y los m\u00e1rgenes. El centro existe dado el borde que los m\u00e1rgenes suscitan, lo cual no cambia la trascendencia de lo considerado marginal y marginado. Desde los m\u00e1rgenes surgen los Nuevos Movimientos Sociales(1), constituidos por grupalidades y agrupamientos que se ocupan de los derechos humanos, los movimientos gay, los ecologistas, los jubilados, los movimientos de mujeres, asociaciones vecinales, cooperativas, movimiento rock y otros.<br>1.- El paradigma que supuso la existencia de \u00abla\u00bb familia como modelo unitario, recaudador de excelencias, ha sido trocado por la presencia de estilos alternativos de agrupaciones familiares que denomino \u00ablo\u00bb familia y que concita modelos no convencionales (matrimonios entre divorciados con hijos de las parejas anteriores conviviendo con los actuales, parejas de homosexuales que adoptan ni\u00f1os, mujeres jefas de familia con hijos de padres distintos, etc.(2)<br>2.- La que se denomina ni\u00f1ez deja al descubierto la idealizaci\u00f3n que encubr\u00eda, lo cual dificulta reconocer la existencia de ni\u00f1os abusados, ni\u00f1as discriminadas, criaturas explotadas y en estado de pobreza extrema, etc. Ni\u00f1ez tiende a invisibilizar, por ejemplo, el tr\u00e1fico con ni\u00f1os y la prostituci\u00f3n a la que son sometidos. Si bien el vocablo instituye una generalizaci\u00f3n que permite legislar, no alcanza para disimular el obst\u00e1culo epistemol\u00f3gico que representa. La ni\u00f1ez es un campo de problemas y conflictos, protagonizados por ni\u00f1os y adultos que se construye con m\u00faltiples atravesamientos (pol\u00edticos, psicol\u00f3gicos, etc.) y que se utiliza para so\u00f1ar con una \u00e9poca supuestamente dorada, formando parte de la propia vida. A trav\u00e9s de ni\u00f1ez se pretende naturalizar las conductas proteccionales de los adultos, negando sus violencias. De hecho, ni\u00f1ez adquiri\u00f3 consistencia de concepto dominante, instituy\u00e9ndose como poder que no ser\u00eda preciso revisar \u00abporque todos sabemos de qu\u00e9 se trata\u00bb(3). Los agrupamientos formados por los ni\u00f1os de la calle, que hacen de la calle su residencia constituyen una desmentida de lo que se entendi\u00f3 por ni\u00f1ez, aportando estrategias de sobrevida que no hacen a esta presentaci\u00f3n.<br>3.- Los estereotipos vinculados con el g\u00e9nero mujer cuentan con bibliograf\u00eda internacional suficiente como para advertir a quienes insisten en omitir las subordinaciones, opresiones y explotaci\u00f3n padecidas por g\u00e9nero en la historia de la humanidad y actualmente. Contamos con la vigilancia epistemol\u00f3gica de las investigadoras que no proponen la agitaci\u00f3n de la posici\u00f3n como v\u00edctimas exclusivamente sino que dise\u00f1an un an\u00e1lisis de los paradigmas consagrados por el patriarcado.<br>S\u00f3lo enuncio tres paradigmas tradicionales pero estimo que el an\u00e1lisis de los paradigmas de la modernidad constituye un momento necesario en la construcci\u00f3n de estrategias en salud, ya que conduce a revisar los contenidos de las teor\u00edas que utilizamos. Por su parte, las nuevas grupalidades emergidas de los NMS, instituyen estrategias promotoras de salud: no es posible referirse a ella sin incluir el \u00e1mbito de la pol\u00edtica en sus distintas dimensiones, de la econom\u00eda y de lo que dio en llamarse \u00abla variable social\u00bb; a\u00f1ado la insoslayable necesidad de introducir la \u00e9tica en dicho conjunto. Los movimientos se independizaron de las instituciones can\u00f3nicas y aportan sus pautas, que forman parte de las nuevas estrategias, entre ellas la autogesti\u00f3n. Los grupos llamados de reflexi\u00f3n, de autoayuda, etc. y las redes tambi\u00e9n se han erigido en estrategias sociales cuyos efectos remiten a la resignificaci\u00f3n de \u00abla salud\u00bb. Las cooperativas constituyen un modelo particular entre lo movimientista y lo grupal. Un lugar propio lo ocupan los grupos destinados a los ejercicios teatrales a los que asisten personas de diferentes clases sociales y que pueden cumplir una funci\u00f3n expresiva que no es desde\u00f1able como estrategia de \u00abalivio\u00bb y relaci\u00f3n con otros. Grupos y movimientos que buscan sus objetivos con modelos propios, desafiando los c\u00e1nones que las burocracias podr\u00edan imponerles; fen\u00f3meno que consideramos un venero de \u00absalud\u00bb, en lo que hace a la creaci\u00f3n de autonom\u00edas, posibilitando el surgimiento de identidades sociales1 . No obstante, es preciso advertir que las poblaciones pauperizadas -proliferantes en nuestro pa\u00eds- no siempre disponen de posibilidades ps\u00edquicas, vitales, para ensayar la formaci\u00f3n de estas agrupaciones.<br>Las redes, agrupaciones y movimientos pueden considerarse nuevas estrategias espec\u00edficas y al mismo tiempo equivalentes entre s\u00ed, en tanto no dhieren a la burocratizaci\u00f3n; equivalentes no s\u00f3lo porque registran la falta de pol\u00edticas socialesestatales sino porque reconocen el avance de las burocracias sobre lo social; mecanismo que impide su participaci\u00f3n y su incorporaci\u00f3n en los niveles de decisi\u00f3n como miembros de la comunidad. Sus objetivos indican la perentoriedad de significar no s\u00f3lo lo que falta socialmente sino de evidenciar su existencia como sujetos y \u00e9sto corresponde al \u00e1rea salud. La aparici\u00f3n de estos hechos sociales entre nosotros es sint\u00f3nica con la incorporaci\u00f3n de nuevos pobres y con la cronificaci\u00f3n de los niveles de pobreza y pauperizaci\u00f3n que reclaman, por parte de los t\u00e9cnicos una nueva percepci\u00f3n de la realidad y un ajuste de los campos te\u00f3ricos.<br>Estas agrupaciones y agrupamientos -que a veces intentan institucionalizar el movimiento pero sin adherir a instituciones formales- probablemente est\u00e9n gestando nuevas matrices representacionales, no s\u00f3lo para sus integrantes sino para quienes los acompa\u00f1amos.. Adem\u00e1s de constituirse en nuevas estrategias en salud, disponen de las propias estrategias, una de las cuales es la creaci\u00f3n de espacios de articulaci\u00f3n que les permiten prescindir de organismos oficiales y asociarse entre grupos semejantes; se a\u00f1aden los espacios de reflexi\u00f3n y revisi\u00f3n de lo que hacen, que implica nuevas concepciones del poder (relacionado con la autogesti\u00f3n). Es ilustrativo recordar la tesis de Bollas(4) acerca de los sujetos norm\u00f3ticos, situados en las ant\u00edpodas de los que vengo describiendo: ser\u00edan aquellos que aparentan normalidad a trav\u00e9s de su sobreadaptaci\u00f3n a las distintas formas de burocracia. En nuestro pa\u00eds existe una tradici\u00f3n que anticipa la existencia de estas grupalidades (Maldavsky) (5) a trav\u00e9s de las corrientes inmigratorias cuyos miembros se agruparon no s\u00f3lo seg\u00fan su lugar de origen sino intentando crear instituciones filantr\u00f3picas (sociedades de fomento, por ejemplo).<br>Al margen de lo planteado, me pregunto si la creaci\u00f3n de nuevas estrategias funcionar\u00e1 independientemente de las v\u00edsperas del 2000. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el caudal de poblaci\u00f3n interesado en el cambio del milenio? \u00bfPodremos desde\u00f1ar el dato o ser\u00e1 prudente incluirlo en la construcci\u00f3n del(os) malestar(es) de la \u00e9poca? Los televidentes incorporan informaciones tales como: \u00abFulano fue condenado a 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, por buena conducta podr\u00eda lograr su libertad condicional en el 2007\u00bb. Ese discurso, \u00bfen qu\u00e9 nivel ps\u00edquico se integra? \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n las relaciones posibles entre las nuevas estrategias y lo que podamos lograr para el 2000, aunque en la cotidianidad no se produzcan cambios sustantivos? Mi revisi\u00f3n de la palabra salud es el resultado de haberme formulado \u00e9stas y otras preguntas, por ejemplo: c\u00f3mo utilizarla desde las disciplinas de la subjetividad y desde la tesis de sujeto de las que se ocupan el psicoan\u00e1lisis, los estudios institucionales, la psicolog\u00eda de las conf\u00edguraciones vinculares y grupales. Dada la existencia de una din\u00e1mica movimientista y de grupalidades con caracter\u00edsticas nuevas, es posible pensar en enfermedad desde otras perspectivas, por ejemplo: como d\u00e9ficit, p\u00e9rdida o da\u00f1o de la subjetividad o bien p\u00e9rdida de la subjetivaci\u00f3n, como puede suceder en los fen\u00f3menos de hacinamiento. Desde otro \u00e1ngulo, reflexionar acerca de lo que se denomina salud, seg\u00fan la adaptaci\u00f3n a los c\u00e1nones convencionales y en el plano institucional en la adherencia a las burocracias como manera de formalizar las relaciones entre los sujetos y las instituciones.<br>Estos planteos conducen, a su vez, a otros interrogantes: \u00bfD\u00f3nde insertar la ilusi\u00f3n unificadora de las psiquiatr\u00edas tradicionales y del psicoan\u00e1lisis dogm\u00e1tico? Tal vez la resignificaci\u00f3n del sujeto como parte de una sociedad organizada, en la cual le corresponde participar y decidir, oponi\u00e9ndose a las discriminaciones (que es preciso enunciar) resulte operativa. Un sujeto conciente delas ilusiones que interesadamente se le pueden proponer desde las hegemon\u00edas de turno para disolver sus iniciativas respecto de su propia salud. Es decir, se tratar\u00eda de sujetos alerta. Alerta que, como sabemos, tambi\u00e9n forma parte de la met\u00e1fora b\u00e9lica; en lo que respecta a los t\u00e9cnicos, ya que usamos estrategias, bien podemos creernos centinelas de la salud y tambi\u00e9n convencernos de que tenemos una misi\u00f3n por cumplir. Palabras como \u00e9stas fueron andamios que transitamos durante muchas d\u00e9cadas, identificados como trabajadores de la salud. Claro que, en determinado momento, los andamios dejan de ser necesarios y es preciso retirarlos par ver que es lo que se ha construido desde ellos. Si las nuevas qrupalidades (redes, movimientos) se muestran como las ventanas abiertas de esa construcci\u00f3n, no hemos perdido nuestro tiempo, ni mucho menos la esperanza que, como sabemos, es la m\u00e1s revolucionaria de las virtudes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAFIA Y NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>*1: OFFE, C.: Los Nuevos Movimientos Sociales, Madrid, 1992.<br>*2: GIBERTI, E.: \u00abLo\u00bb familia y los modelos emp\u00edricos, en VIVIR EN FAMILIA EN ARGENTINA, comp. Catalina Wainerman, UNICEF, Bs. As., 1994.<br>*3: GIBERTI, E.: Nuevas pol\u00edticas de y para la ni\u00f1ez, en Revista GACETA PSICOLOGICA, Bs. As.,Octubre 1993.<br>*4: BOLLAS, C.: LA SOMBRA DEL OBJETO, Amorrortu, Bs. As., 1990.<br>*5: MALDAVSKY, D.: Comunicaci\u00f3n personal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autora:&nbsp;Eva GibertiPsic\u00f3loga, psicoanalista, docente universitaria y asistente social (UNBA).www.evagiberti.com Si bien Freud no titube\u00f3 en aplicar la met\u00e1fora b\u00e9lica a trav\u00e9s de expresiones como: resistencias, baluartes, territorios, lucha, me pregunto por la utilizaci\u00f3n de la palabra estrategia, que no s\u00f3lo deriva de estratagema, ardid, sino que su menci\u00f3n es fuertemente asociable con una actividad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-195","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/195","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=195"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/195\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":196,"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/195\/revisions\/196"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}