{"id":198,"date":"2025-01-28T19:08:58","date_gmt":"2025-01-28T19:08:58","guid":{"rendered":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/?page_id=198"},"modified":"2025-01-28T19:11:51","modified_gmt":"2025-01-28T19:11:51","slug":"el-encuadre-interno-lo-que-hay-que-tener","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/fundaciontehuelche.com.ar\/web\/el-encuadre-interno-lo-que-hay-que-tener\/","title":{"rendered":"El encuadre interno (Lo que hay que tener)"},"content":{"rendered":"\n<p>Autora:&nbsp;<strong>Alcira Mariam Alizalde<\/strong><br>Zona Er\u00f3gena Volumen n\u00b0 41<br>Este documento ha sido descargado de&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.educar.com\">www.educar.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>1- Introducci\u00f3n.<\/strong><br>En la actualidad, el encuadre tradicional del psicoan\u00e1lisis tambalea. Los pacientes acuden a la consulta con sus propias reglas cuyo cumplimiento en gran medida exigen: frecuencia de una o dos veces semanales, menor tiempo de duraci\u00f3n del tratamiento. El contrato anal\u00edtico tradicional de hace cincuenta a\u00f1os ( cuatro veces por semana en div\u00e1n por tiempo indefinido) ha perdido vigencia. Los j\u00f3venes ya no se analizan espont\u00e1neamente aceptando un encuadre externo sugerido por el analista, ni pagan sus honorarios cuando se van de vacaciones, y cuestionan las interpretaciones transferenciales desmedidas que hicieran furor otrora \u00abUd. ahora, conmigo\u00bb&#8230; \u00ab siempre conmigo\u00bb. Las demandas se presentan at\u00edpicas. Este hecho se debe tambi\u00e9n a que el psicoan\u00e1lisis aborda patolog\u00edas fuera del marco de la neurosis tales como patolog\u00edas borderline, psicosis, enfermedades psicosom\u00e1ticas, etc. Ha ampliado su radio de acci\u00f3n a los tratamientos grupales, familiares y de pareja y se investigan sus aplicaciones a distintas \u00e1reas de la sociedad y de la cultura (educaci\u00f3n, arte, cat\u00e1strofes sociales, entre otras). La importancia del encuadre resaltada por Bleger (1966 \u00abPsicoan\u00e1lisis del encuadre psicoanal\u00edtico\u00bb, cap.VI de Simbiosis y Ambiguedad, editorial Paid\u00f3s, 1967) no puede empero ser dejada de lado cuando de tratamiento psicoanal\u00edtico propiamente dicho se trata. El desencadenamiento y desarrollo de un proceso anal\u00edtico requiere de variables organizadas en el seno de las cuales puedan registrarse y conceptualizarse distintos fen\u00f3menos anal\u00edticos fundamentales (reacciones transferenciales-contratransferenciales, resistencias, mecanismos de defensa, etc.)<br>Bleger enfatizaba que el encuadre es el depositario de las ansiedades psic\u00f3ticas del paciente y m\u00ednimos cambios de este encuadre movilizan ansiedades y revelan aspectos profundos del psiquismo del paciente. Si bien se ocup\u00f3 en describir las constantes externas del encuadre, incluy\u00f3 entre ellas el rol del analista (\u00eddem ant. p\u00e1g 237), introduciendo factores que pueden categorizarse del lado del encuadre interno.<br>La institucionalizaci\u00f3n del an\u00e1lisis trajo ventajas (organizaci\u00f3n, difusi\u00f3n, formaci\u00f3n de escuela, etc.) y trajo desventajas (rigidificaci\u00f3n, autoritarismo en algunos tiempos y lugares, coagulaci\u00f3n del pensamiento). El encuadre externo adquiri\u00f3 caracter\u00edsticas fijas seg\u00fan el pa\u00eds: cinco sesiones por semana. cuatro, tres, Los tiempos de an\u00e1lisis se volvieron largos, muy largos. Estamos hoy d\u00eda m\u00e1s cerca de Freud de lo que pensamos. La lectura de sus textos sobre t\u00e9cnica y los testimonios de sus analizandos (Doolittle, Kardiner, Blanton. Bonaparte, Reik, Wortis, entre otros) revelan un analista activo, suelto, agazapado en aras de pescar el inconsciente, preocupado por la eficacia de los tratamientos, libre investigador de una tierra nueva. Transgresor e sus propias reglas. privilegia en todo an\u00e1lisis los factores que, sin duda alguna, pertenecen al encuadre interno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2- El encuadre interno<\/strong><br>Distinguir encuadre externo de encuadre interno es una interesante alternativa que nos<br>sale al cruce. Es m\u00e1s f\u00e1cil definir el encuadre externo: tiempo, frecuencia de sesiones, horarios, lugar, honorarios, vacaciones, recuperaci\u00f3n o no de sesiones, ausencias prolongadas, etc. Este marco que se pretende m\u00e1s o menos fijo e inmutable depende de reglas pautadas f\u00e1ciles de observar. En su transgresi\u00f3n y complejidad muestra su riqueza conceptual y sus potenciales derivaciones cl\u00ednicas.<br>El encuadre interno, al depender de factores intraps\u00edquicos, es m\u00e1s dif\u00edcil de mensurar que el externo. Adquiere un cierto car\u00e1cter de abstracci\u00f3n. Me he ocupado de este concepto en varias oportunidades (1982 \u00abEl encuadre interno\u00bb, in\u00e9dito, 1996 Mesa redonda \u00abPensando la cl\u00ednica y la psicopatolog\u00eda actuales \u00abRev. Asociaci\u00f3n Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados, N.22, pag. 43 y descriptor de este concepto en la Comisi\u00f3n de Inform\u00e1tica de dicha Escuela, julio 1997) y considero fundamental precisar los elementos que lo componen y las condiciones ps\u00edquicas requeridas, para desarrollarlo.<br>El encuadre interno es una conquista ps\u00edquica que todo psicoanalista va organizando en su psiquismo a medida que su mente se expande en el quehacer anal\u00edtico. Es un delicado proceso que resulta del encuentro entre un analista que posee el dispositivo interno de an\u00e1lisis y un paciente analizable que acepta el despliegue del trabajo anal\u00edtico. Desde las primeras entrevistas, el analista, poseedor del \u00abdispositivo interno\u00bb lo hace jugar en el campo de la sesi\u00f3n. Como nos ense\u00f1ara Freud en sus escritos t\u00e9cnicos, la primera tarea consiste en ligar al paciente a la persona del m\u00e9dico. La mente del analista ha incorporado encuadre interno gracias a su propio an\u00e1lisis, autoan\u00e1lisis y rean\u00e1lisis. Este encuadre interno se perfecciona o desarticula gradualmente a lo largo de la vida del analista seg\u00fan vicisitudes de su propia historia personal y anal\u00edtica. Es directamente proporcional a su pasi\u00f3n anal\u00edtica, su talento cl\u00ednico y su salud mental. El encuadre interno existi\u00f3 siempre aunque no se lo llamara por este nombre. Las reglas fundamentales de asociaci\u00f3n libre y atenci\u00f3n flotante, la regla de abstinencia, eran parte de \u00e9l y fueron tempranamente enunciadas por Freud. Consiste b\u00e1sicamente en un conjunto de propiedades ps\u00edquicas que interact\u00faan como radares o antenas invisibles con la mente del paciente. No est\u00e1 presente a lo largo de toda la sesi\u00f3n sino que emerge en los momentos privilegiados en que los inconscientes interact\u00faan y el levantamiento de las represiones tienen lugar y el an\u00e1lisis da en esos momentos, un paso m\u00e1s hacia su resoluci\u00f3n exitosa.<br>Privilegio el encuadre interno como \u00ab lo que debe estar\u00bb o \u00ab lo que hace falta en forma imprescindible\u00bb para que un tratamiento se juegue bajo el nombre de psicoan\u00e1lisis. El analista &#8211; es conveniente insistir en este punto &#8211; adquiere este instrumento gracias a su propio an\u00e1lisis, rean\u00e1lisis y autoan\u00e1lisis. Fue por ello quiz\u00e1 que Freud pon\u00eda el propio an\u00e1lisis como condici\u00f3n prioritaria para llegar a ser analista. En la medida en que ceden los puntos ciegos se convierte en un analista de mayor eficacia cl\u00ednica. El analista ha aprendido en su propio an\u00e1lisis el arte de la asociaci\u00f3n libre, la din\u00e1mica de la transferencia, puede palpar sus resistencias, conocer la elaboraci\u00f3n en mente propia, las transformaciones ps\u00edquicas, las luchas mentales con sus logros y fracasos. En su praxis habr\u00e1 de desplegar inevitablemente su bagaje te\u00f3rico-cl\u00ednico-experiencial a su manera. Cada quien ha ido ganando terreno a su propia neurosis, sus aspectos psic\u00f3ticos, sus perturbaciones de car\u00e1cter.<br>Al formar parte de la persona del analista, el encuadre interno se muestra junto a la presencia del analista. Interacci\u00f3n donde no falta lo inefable: el analista percibe lo no<br>hablado, el moh\u00edn, el tono de voz, la resistencia en el gesto. El paciente puede cuestionar el encuadre externo: \u00abpelear\u00bb los honorarios, negarse a tomar muchas sesiones semanales, exigir cambios de horarios, etc. Lo que no puede, &#8211; he aqu\u00ed el territorio soberano del psicoan\u00e1lisis &#8211; es sustraerse al impacto, a los efectos y a la puesta en juego del encuadre interno que mueve sutiles engranajes metapsicol\u00f3gicos y objetales.<br>El encuadre interno no tiene forma mensurable. Es la organizaci\u00f3n ps\u00edquica del analista en acto. Es un marco intraps\u00edquico interactivo. Otorga al analista su propio espacio: ya se diga freudiano, kleiniano o lacaniano, en un primer plano se enuncia su propio nombre atravesado por el psicoan\u00e1lisis. Sus teor\u00edas, sus an\u00e1lisis, supervisiones, estudios varios, transferencias m\u00faltiples. su experiencia de vida, su historia personal, sus creencias, su ideolog\u00eda, cristalizan en el sufijo \u00abiano\u00bb adherido al propio apellido. Aunque suene ocurrente. una cierta verdad circula en esta afirmaci\u00f3n. El analista forma escuela por s\u00ed mismo aunque profese en una capilla determinada. En las profundidades de su ser es \u00fanico: sin saberlo quiz\u00e1 es, analista propio. y no tiene otro potencial anal\u00edtico que el que ha podido sedimentar &#8211; castraci\u00f3n mediante &#8211; en el momento vital actual. Esta idea implica que toda persona \u00abva siendo\u00bb psicoanalista en forma cambiante a lo largo de los a\u00f1os. Como si se tratara de los platillos de una balanza el encuadre interno tiene su peso mayor del lado del analista en los inicios del tratamiento. Paulatinamente, con el correr de la instalaci\u00f3n del proceso anal\u00edtico, el arte peculiar a cada analista y la singularidad de cada paciente ir\u00e1n modificando este equilibrio. El paciente incorporar\u00e1 encuadre interno: har\u00e1 consciente su inconsciente, palpar\u00e1 sus resistencias y defensas, ejercer\u00e1 movimientos de autoan\u00e1lisis, etc. La creaci\u00f3n de encuadre interno enriquece los lazos inconscientes de la dupla anal\u00edtica e incrementa la eficacia de la alquimia anal\u00edtica. El encuadre interno se conmociona cuando advienen las reacciones terap\u00e9uticas negativas y los impasses anal\u00edticos.<br>Enuncio a continuaci\u00f3n las propiedades inherentes al encuadre interno:<br>1- Escucha con el \u00abtercer o\u00eddo\u00bb (Reik 1926, En el principio es el silencio, Amorrortu, 1987).Este tercer o\u00eddo comprende la escucha de las \u00abvoces interiores\u00bb (pag 26), de lo que no se dice con palabras, de los mensajes subliminales que surgen de las. profundidades del inconsciente.<br>2- Permeabilidad del analista a su propio inconsciente y al del paciente. Una vez m\u00e1s es el an\u00e1lisis del analista quien aporta la llave maestra para obtener resultados positivos: an\u00e1lisis de los s\u00edntomas, actos fallidos, sue\u00f1os, chistes&#8230;<br>3- La atenci\u00f3n flotante como actitud cuasi autom\u00e1tica pone a funcionar el \u00abradar invisible\u00bb del encuadre interno. La escucha abierta y relajada capta las formaciones de inconsciente.<br>4- Asociaci\u00f3n libre del analista. Esta idea implica la libertad creadora del pensamiento del analista. que no se ver\u00e1 coartado por excesivos frenos o inhibiciones superyoicas del pensamiento. En sus asociaciones libres disparadas por el material del paciente encuentra nuevas claves significantes gracias a los puentes que logre establecer con sue\u00f1os antiguos del paciente, con material de sesiones de a\u00f1os anteriores. recuerdos, etc. La memoria juega entre representaciones y afectas, libre, suelta, con todo el permiso del mundo para asociar, para armar hip\u00f3tesis, construcciones, interpretaciones tentativas.<br>5- La transmisi\u00f3n entre inconscientes. Freud (1913 \u00abLa disposici\u00f3n a la neurosis obsesiva\u00bb y 1915 \u00abLo inconsciente\u00bb cap.VI) enunci\u00f3 la existencia de este fen\u00f3meno sin hilar fino acerca de su funcionamiento. El ejercicio del encuadre interno requiere de la aptitud anal\u00edtica de conectarse con el inconsciente del paciente y de lograr la empat\u00eda anal\u00edtica de este en una suerte de v\u00ednculo transferencial \/ contratransferencial que guarda una cuota de imprecisi\u00f3n y falta de categorizaci\u00f3n.<br>En este punto incluyo la capacidad del analista en pesquisar las vivencias de su paciente. El analista se convierte en una especie de traductor de lo ilegible, de adivino cient\u00edfico.<br>6- La creatividad. Este punto es crucial. El analista debe asumir una espontaneidad que llega por a\u00f1adidura una vez que ha atravesado las l\u00edneas de fuego de la formaci\u00f3n con la cuota inevitable de idealizaciones y proyecciones del saber en un analista de mayor experiencia. La creatividad se juega en soledad. El analista se arroja a la piscina de sus intuiciones, se libera de las ordenes recibidas por distintos supervisores o por los textos te\u00f3ricos y sus certezas. Nada en el mar de su encuadre interno, sostenido por el proceso formativo que permiti\u00f3 su gestaci\u00f3n. Podr\u00e1 supervisar su caso. investigar en nuevos libros. Esto no impide que \u00fanicamente se obedezca a s\u00ed mismo, trabaje en espontaneidad, dispuesto a toparse con la sorpresa de una idea. con una lectura diferente de un material. El analista se convierte en un descifrador y en un inventor. La tarea anal\u00edtica se toma l\u00fadica y a\u00fan en sus tiempos m\u00e1s dif\u00edciles cuando la reacci\u00f3n terap\u00e9utica negativa invade la sesi\u00f3n, el desaf\u00edo puesto en juego en el trabajo lo convierte en una aventura apasionante.<br>El encuadre interno incorpora de esta manera el deseo del analista por analizar a su paciente. deseo que se transmite en forma irremediable. El analista \u00abpesca\u00bb los significantes y afectos, los calla o los expl\u00edcita seg\u00fan su peculiar arte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3- Reflexiones finales<\/strong><br>El encuadre interno es el campo de dos mundos ps\u00edquicos que se interpenetran. Quiero agregar a este concepto de encuadre un lado consciente el cual si bien menos relevante, agrega su peso cuando se trata de lograr la eficacia cl\u00ednica. El lado consciente del encuadre interno se basa en los estudios del analista, en su perseverancia en el trabajo, en sus escritos que dan cuenta de su pensamiento, en sus intervenciones orales en congresos y jornadas. Incluye asimismo la vocaci\u00f3n anal\u00edtica del paciente, la \u00abtela\u00bb anal\u00edtica que posea, su inter\u00e9s y fantas\u00eda de curaci\u00f3n.<br>Si un analista, por fallas caracteriales o excesos de puntos ciegos, despliega un fuerte encuadre externo con poca dosis de encuadre interno, seguramente el an\u00e1lisis servir\u00e1 en su funci\u00f3n de catarsis o de holding pero el resultado mutativo ps\u00edquico y elaborativo ser\u00e1 pobre. El analista no logra introducirse en las profundidades del inconsciente de su paciente y tampoco logra penetrar en los mecanismos de defensa. En cambio, cuando el an\u00e1lisis cursa con un encuadre externo laxo pero con un ritmo sostenido de transmisi\u00f3n inconsciente y develamiento transferencial mediante interpretaciones y construcciones, las posibilidades de \u00e9xito son mayores.<br>Quede pendiente una pregunta a develar: el hincapi\u00e9 en el encuadre interno: es en parte Un comod\u00edn pr\u00e1ctico para salir del paso al desmantelamiento del rigor del encuadre tradicional? Le falta una pata a la silla (encuadre externo r\u00edgidamente pautado) al psicoan\u00e1lisis actual o se trata de una forma nueva de encarar la praxis psicoanal\u00edtica a\u00fan insuficientemente teorizada?<br>El futuro del psicoan\u00e1lisis dar\u00e1 seguramente respuesta a esta pregunta. No cabe duda que sin encuadre interno el an\u00e1lisis no ir\u00e1 muy lejos. Podemos asegurar que es lo que hay que tener para ser un buen psicoanalista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autora:&nbsp;Alcira Mariam AlizaldeZona Er\u00f3gena Volumen n\u00b0 41Este documento ha sido descargado de&nbsp;www.educar.com 1- Introducci\u00f3n.En la actualidad, el encuadre tradicional del psicoan\u00e1lisis tambalea. Los pacientes acuden a la consulta con sus propias reglas cuyo cumplimiento en gran medida exigen: frecuencia de una o dos veces semanales, menor tiempo de duraci\u00f3n del tratamiento. 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